15 ejercicios de gratitud para mejorar tu vida

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El Dr. Robert Emmons en su libro, "Gracias! Cómo la nueva ciencia de la gratitud puede hacerte más feliz" (2008), reportó que practicar la gratitud puede aumentar tus niveles de felicidad en un 25%. Además, la Psicología Positiva demuestra que es una fortaleza esencial para mantener el bienestar emocional, satisfacción y calidad de vida. Entonces ¿Cuál es la fórmula para ser más agradecidos? He recogido 15 ejercicios que te ayudarán a practicar la gratitud cada día.


1. Cosas que pasamos por alto
Imagínate perdiendo algunas de las cosas que das por sentado o pasas por alto, como tu capacidad de ver u oír, tu capacidad para caminar, o cualquier cosa que actualmente te da comodidad (incluyendo bienes materiales). Ahora piensa lo difícil que seria retroceder el tiempo y recuperar una a una tus capacidades y/o facultades. ¿No crees que hay motivos suficientes para estar agradecidos el día de hoy?

2. Ponerlo en perspectiva
No todo es color de rosa. En la vida experimentamos contrastes y altibajos. Sin embargo, la gratitud no hay que reservarla solamente para los momentos de felicidad. Cuando las cosas van mal se puede utilizar el poder de la gratitud para poner las cosas en perspectiva y tener paz en la tormenta.

Después de un revés, mira más allá y recuerda que cada dificultad lleva dentro de sí la semilla de un beneficio igual o mayor. Pregúntate lo siguiente:

- ¿Qué puedo aprender de esto?
- ¿Cómo puedo beneficiarme de esto?
- ¿Hay algo acerca de esta situación por lo que estar agradecido?

3. Diario de gratitud
Sarah Ban Breathnach en su libro, "El Encanto de la Vida Simple" (2002) hizo popular la práctica de llevar un diario de gratitud. Cada noche, antes de dormir, haz una lista de cinco cosas que te alegraron el día y por las que estás agradecido. Algunos días encontrarás cosas emocionantes para anotar, y otros, quizás cosas sencillas. Te pongo, un ejemplo de mi propia letra:

"Hoy estoy agradecido por recibir la llamada telefónica de Jorge, un amigo de mi juventud cuya voz no escuchaba hace 20 años."

4. Carta de agradecimiento
Puedes escribir una carta a alguien que ha influido positivamente en tu vida, pero a quien no has agradecido suficientemente. Esta persona podría ser un familiar, un profesor o tutor de la escuela, o cualquier otra persona que te ayudó de alguna manera. La carta no tiene que ser larga, pero asegúrate de ser específico acerca de la persona y lo que hizo por ti. ¿Se te ocurre alguien?

5. La visita de gratitud
Algunos van un paso más allá con relación a la carta de agradecimiento. En lugar de enviarla por correo o email, puedes visitar a la persona a quien dirigiste la carta y leérsela tu mismo. También podrías llamarla por teléfono como segunda opción.

6. Paseo de gratitud
Sal a dar un paseo y descubre la cantidad de cosas positivas que antes ignorabas: la risa de la gente, la pasión de algún músico callejero, el olor del café en alguna tienda, la brisa del viento en tu cara, las imágenes del atardecer, una noche estrellada... La vida está llena de cosas por las cuales agradecer.

7. El estimulador de gratitud
Colocar un objeto en algún lugar de tu casa (o lugar de trabajo) que tenga un significado especial para ti, puede estimular el sentimiento de gratitud. Cada vez que lo veas sentirás motivos para dar gracias. Quizás la foto de tu esposa, algún souvenir, peluche u otro objeto importante para ti.

8. El socio de gratitud
Encuentra alguien cercano a ti (amigo o familiar) y compartan las razones por las cuales están agradecidos. Pueden intercambiar cosas del diario de gratitud. Tú puedes alimentarte de la idea de tu compañero y viceversa. Si la persona te conoce íntimamente, te señalará razones que seguramente has pasado por alto. 

9. ¿Me prestarías tus ojos?
Cuando nos acostumbrados a las buenas cosas en nuestra vida, dejamos de sentir aprecio por ellas. Entonces, debemos buscar la manera de ver las cosas, las personas y los lugares que nos gustan a través de los ojos de otra persona. Esto ayudará a ver los detalles ordinarios desde una perspectiva fresca y reavivar la gratitud por estas cosas. Por ejemplo, si cuentas con un amigo:

- Llévalo al cine a ver tu película favorita.
- Prestarle tu libro favorito y que comparta su opinión.
- Invítalo a darse una vuelta por tu trabajo.
- Cuéntale acerca de tus logros y proyectos.

10. La gratitud por accesorios y herramientas
Piensa un momento en todos los accesorios y herramientas que te hacen la vida más fácil y agradable. La tecnología nos facilita las cosas empezando por la notebook donde estoy escribiendo este artículo. Siente gratitud por tu televisor, teléfono, el hervidor eléctrico, la máquina del café, el horno microondas, y demás. Agradece también por las personas que inventaron estos aparatos, por su esfuerzo y creatividad.

11. Las cuatro preguntas
Una manera de llevar las cosas por las cuales agradecer hacia el foco de tu mente consiste en interrogarse a sí mismo. Al final de cada día, yo me hago cuatro preguntas:

- ¿Qué me ha tocado vivir hoy?
- ¿Quiénes o qué me inspiraron hoy?
- ¿Qué me hizo sonreír hoy?
- ¿Qué es lo mejor que ha pasado hoy?

12. El inspector de gratitud
Escoge un día de la semana para estar a la expectativa de las personas a las que puedes agradecer. Observa atentamente las cosas que hacen por ti (o por los demás) y que generalmente pasan inadvertidas. Puede que sean cosas útiles, amables o consideradas pero que nadie agradece. Entonces no seas mezquino con tus muestras de gratitud.

13. Inventario de Gratitud
Crear una lista de 100 cosas por las cuales estás agradecido es una práctica muy útil. Para organizarte mejor, divide la lista en diferentes categorías tales como pareja, familia, amigos, trabajo, salud, bienes materiales, cualidades o atributos personales, experiencias de vida, momentos agradables y así sucesivamente.

14. La silla de agradecimiento
Este ejercicio es muy flexible y puede practicarse en el trabajo, la familia o con los amigos. Debes escoger una silla y llamarla "la silla del agradecimiento". Cada miembro de la familia o grupo toma su lugar en la silla. Entonces, todos los demás expresan su agradecimiento a la persona que se encuentra en el asiento. Puede ser por su colaboración, algún gesto de bondad o simplemente por su manera de ser.

15. El pensamiento de gratitud
Reconoce un pensamiento ingrato por día, y transformarlo en un pensamiento de gratitud. Te pongo un ejemplo personal:

Pensamiento ingrato: Estoy furioso por el cobro excesivo de la membresia en mi tarjeta de crédito. Llamé a la compañía para reclamar y pedir la exoneración del pago, hablé con varios empleados, sin embargo, nadie me dio la razón. Pienso que son abusivos y desconsiderados.

Pensamiento agradecido: En otras ocasiones, la compañía atendió mis reclamos ágilmente, respondieron amablemente, y me exoneraron del pago. Bueno, no siempre se gana, al menos se han ofrecido a cobrarme solo la mitad del pago.

Comentario
¿Cuál de estos ejercicios te han gustado más? ¿Conoces algún otro ejercicio de gratitud que deseas compartir? ¿En qué ambientes podrías realizar los ejercicios (trabajo, amigos, familia)? ¿Te animas a combinar los ejercicios? 

Psicólogo Renzo Benvenuto
rbenvenuto@dotor.com

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HORIZONTE es una revista de psicología, salud y bienestar auspiciada por el Centro Cognitivo Analítico y dirigida por el psicólogo RENZO ANGEL BENVENUTO. Consultas al Telf: (+51)997331611 o al Email: rbenvenuto@doctor.com

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