¡Yo no necesito cambiar, tú sí!

14:30

«¡Yo no necesito cambiar, tú sí!» Es una frase común en los conflictos interpersonales. También puede expresarse como: «¡Yo tengo razón y tú no!», o «¡Tú eres el único responsable de lo que me sucede!». Es decir, de mi malestar emocional. Sin embargo, la frase en cuestión, es una afirmación errónea. La creencia irracional detrás de esta frase es: «El mundo, el destino o las personas son totalmente responsables de mi felicidad»

Creencia irracional
El Dr. Albert Ellis considera esta creencia como irracional y desadaptativa pues coloca nuestro bienestar emocional en manos de otras personas, el destino o las circunstancias. Cuando las cosas van bien estamos felices, pero cuando las circunstancias son desfavorables culpamos a los demás.

Esta creencia es una buena excusa para evitar asumir la responsabilidad de nuestra propia felicidad. Sentirse mejor exige un cambio en nosotros, pero es más fácil culpar: «Tú debes cambiar», «Tú estás equivocado(a)», «Nadie me comprende» y frases parecidas.

Consecuencias negativas
La primera consecuencia de culpar a otros son los sentimientos de autocompasión, tristeza, resentimiento o ira al sentirse la «víctima» de los conflictos interpersonales.

Le segunda consecuencia, es la evitación de los conflictos interpersonales. Verdaderamente, mucha gente que atraviesa problemas afirma: «Si no tuviera problemas yo viviría feliz». De hecho, hay quienes huyen ante la primera señal de peligro.

Algunos suelen cambiar de trabajo para evitar un jefe «gruñón»; otros cambian de pareja, repetidamente, diciendo: «No ha nacido la mujer (u hombre) que me entienda». Y existen aquellos que, en caso extremo, llegan a cambiar de vecindario, puesto que: «Los vecinos son hostiles».

Este escape neurótico les asegura la evitación del sufrimiento, al menos temporalmente, pero no soluciona el conflicto.

«¡Yo hago que suceda!»
Un mejor enfoque para solucionar los conflictos interpersonales es asumir la responsabilidad de nuestros actos y nuestras emociones. Para ello hay que cambiar nuestras actitudes. Decir: «¡Yo hago que suceda!», «¡Yo soy responsable de mi felicidad!» es una afirmación realista, pues asumimos nuestra responsabilidad de cambio.

Esta afirmación también es realista pues es más fácil cambiar nuestra actitud que esperar o exigir que cambien los demás.

Psicólogo Renzo Benvenuto
rbenvenuto@doctor.com

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HORIZONTE es una revista de psicología, salud y bienestar auspiciada por el Centro Cognitivo Analítico y dirigida por el psicólogo RENZO ANGEL BENVENUTO. Consultas al Telf: (+51)997331611 o al Email: rbenvenuto@doctor.com

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